jueves, 17 de marzo de 2022

OSADO OSSORIO

 

Siempre me ha jodido oír la frase  “No sé qué crisis hay, ayer fui a cenar y el restaurante estaba lleno”, es una frase muy manida, como un tópico cada vez que algunos salen a cenar, como si quisieran justificarse de ese despilfarro que supone dejar equis euros en el restaurante.

Sin duda cuando vamos a un restaurante no vemos a los que están pasándolo mal, porque simplemente no van a esos lugares ni están a la puerta para que les vean que ellos no pueden entrar.

Y parece ser que es lo que le ha pasado al “tontolaba” del Portavoz de la Comunidad de Madrid, que no sabe dónde está la bolsa de la pobreza en Madrid.

¿Y tiene obligación de saber lo que ocurre en Madrid? El pobre solo gana 107.000 € y tiene un patrimonio de 1.300.000 €  y miraba alrededor de su atril y ni veía a tanto pobre.  ¿Llevara gafas  opacas?  No sé su procedencia familiar, solo que ha hecho Derecho y ha trabajado toda su vida para el Estado, bien de funcionario o de político, o sea cobrando del pueblo, de esos de los que no ve.

Ser pobre hoy en día no significa estar pidiendo y durmiendo en la calle, eso son mendigos, lo pobres son familias que después de trabajar  y no digo ya en “negro”, sino con condiciones leoninas (salario base, exceso de horas, falsos autónomos, riesgos laborales, etc.) llega, bueno, si llega, el final del mes y tienen que recurrir a los servicios sociales u ONG para complementar sus percepciones de subsistencia, por medio del Banco de Alimentos, comedores, bonos sociales….

Claro que este “angelito”, casi seguro que de misa diaria y que igual sale de “costalero” o se pone el traje de “capuchino” y sale de procesión en su ciudad natal, no sabe bien qué es eso de pobreza, porque seguro que no la ha sufrido en su vida. Coménteselo al Padre Ángel, ese estupendo madrileño y él le explicara lo que es pobreza y donde está.

Pero como siempre, es la fuerza de la democracia, los dos millones de votos del PP y sus apoyos en las últimas elecciones a la Comunidad de Madrid, pesan más que los tres millones de pobres.

Señor Ossorio, no sea usted tan osado y no haga chistes con esa terrible situacion de sus convecinos e igual hasta votantes.