Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
.....
Romance de la Guardia Civil española.
F. García Llorca
A raíz de lo que hemos visto en los sucesivos reportajes de los medios de comunicación, en el desgraciado caso de Gabriel, antes en el de Diana, el poema de Lorca, está desfasado.
Esos hombretones que como recordaba yo hace unos días, siendo pequeño, jugando en la calle, al verlos venir por la carretera, alternos en sentido de la dirección, con la mirada larga y el paso corto, hacía que los chicos que los divisábamos de lejos, sin haber hecho nada malo, al grito....,..¡ la Guardia Civil ! Nos escondiéramos de respeto y miedo,...
Después de haber visto el relato de dos maximos responsables en el caso Gabriel, puedo decir ... “ si, lloran”. Hoy Garcia Lorca cambiaría los versos.
Por otra parte, el dichoso romance, es comparar, valga la vulgar expresión de comparar .... "a Dios con un gitano", aunque esto en el 2018 no sea políticamente correcto y pido perdón, ya que no tiene intenciones xenófobas.
No es el momento para debatir la imagen, que algunos quieren trasmitir de la “otra” Guardia Civil de hace cincuenta u ochenta años. Hoy es el momento para decir diferente los versos :
Tienen por eso lloran
de amor los corazones
Con el alma de verde
vienen por la carretera...
A esos profesionales, que me cuidan la casa, a los que cuando llego muy tarde, me tranquilizan al ver las luces de su Nissan, a los que no veo, pero que sé que están, a los que saludo cuando les veo en los controles, a su profesionalidad y labor callada.
Lo que les ha hecho ganarse la fama de las mejores policías del mundo democrático.
Vaya por ellos el cambio de los versos de Garcia Lorca.
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